Sunday, July 12, 2009

PATRIA HERIDA


EDITORIAL

PATRIA HERIDA

La guerra hizo derramar sangre dominicana. Partió en dos al país: los que creíamos en la esperanza, y los que se aferraron al continuismo dictatorial. Los hambreados vieron en ella el pan, y los desvalidos, salud para sus males.

Pero he aquí que vino un Genio del Mal salido de una botella, el imperialismo norteamericano, a imponernos la guerra. Apoyaron a unos militares gorilas con ínfula de héroes después de un maridaje con la tiranía trujillista. Masacraron al pueblo con el genocidio de Palma Sola. Pero el pueblo reaccionó y respondió en 1965.

Tomó las armas en las manos para su liberación definitiva. Vino un cruel e inútil derramamiento de sangre. Una inmensa frustración.

Los ladrones acusaron al pueblo de ladrón y los asesinos dijeron que el pueblo era delincuente. Durante cuatro meses resistió pero no pudo. Creyó que hacía su soñada Revolución liberadora de los males del pueblo. Se quedó en Guerra Patria de Abril del ’65.

Un pintor llamado Virgilio García que amaba su país, plasmó en un lienzo la tragedia de la patria en forma de una hermosa mujer llena de heridas que se desangraba por doquier. Lo llamó Patria Herida.

Los nuevos explotadores “demócratas”, los neo-dictadores ilustrados, fueron impuestos por las fuerzas del mal. Provocaron la parte más violenta de nuestra historia disfrazados de demócratas. Gobernaron a sangre y fuego. Usaron el ejército reaccionario y fascista

para atormentar al pueblo. Junto con una Policía anti-popular y anti-nacional, seleccionaron a sus víctimas, combatientes revolucionarios que fueron cayendo uno a uno.

Una cosa llamada “Izquierda” puso junto al pueblo la sangre de sus líderes; fueron valientes y osados soñadores de utopía. Pero tuvieron una debilidad, un defecto que aprovecharon los patrones explotadores de obreros y campesinos y sus amos. El gobierno era el principal patrón explotador. Nunca aquellos soñadores dieron un

ejemplo duradero y honesto de unidad, ni dieron muestra de interpretar correctamente la realidad dominicana. Se llamaban marxistas pero no aplicaban la teoría marxista a sus actos.

Muchos se cansaron y se aburguesaron, se pasaron a la acera de enfrente; fueron comprados por el dinero usurpado por los gobernantes corrompidos y les garantizaron su bienestar personal. Cierto que las armas de los militares reaccionarios y neotrujillistas eran muchas. Uno había dicho: “No importa el número de armas en

las manos sino el de estrellas en la frente”. Las armas hablaron (hablan) el lenguaje del odio y la opresión. Las estrellas se apagaron en la frente de los cadáveres. Nadie ha recogido su luz.

Traidores de ideales y herederos auto-confesos de los dictadores ilustrados, del nepotismo y despotismo neo-trujillista, se ufanan de su encendida estrella amarilla sobre las apagadas y rojas estrellas de los muertos. Copiaron la corrupción de sus nuevos líderes y negaron a los que tuvieron ética y moral civilista.

Se llenan los bolsillos del dinero de los trabajadores, los esquilman con impuestos onerosos, les imponen la ideología de los ricos, de los empresarios abusadores y ladrones, roban ellos mismos a su vez, contemporizan con la iglesia conservadora y reaccionaria, gobiernan con ella…

Ponen oídos sordos ante la corrupción de su ejército y sus generales, facilitan los actos de los narcotraficantes y los toleran, se hacen de la vista gorda frente a la delincuencia y la violencia ciudadana. Han establecido el caos democrático con su indiferencia. Saquean el erario público con salarios millonarios para sus funcionarios y cuadros del

Partido, estrangulan el salario de médicos, maestros y demás trabajadores; hipotecan el país con bonos soberanos para comprar conciencias y elecciones; organizan grupos mafiosos en las instituciones y nombran tan sólo a sus familiares y parciales y lo justifican; aspiran a todo tipo de cargos buscando inmunidad judicial ante sus actos dolosos…

Realmente gozan de “suerte”; el pueblo parece aletargado, convertido en zómbi por la miseria y desesperanza que padece. Mientras sus verdugos viven su paraíso soñado hasta que otro Abril le interrumpa su sueño. ¡Pobre Patria Herida!

Una Risa o Una Sonrisa al Terminar

(Humor Latino)

María de los Milagros Pérez Del poemario: Moler Vidrio de Luna

Indice

Presentación: Racimos de Uva ------------------------ pág. 1

Contenido ----------------------------------------------------- 2

Patria Herida: Editorial ------------------------------------- 3

Preámbulo A.A. ---------------------------------------------- 5

Conozca a Alcohólicos Anónimos ------------------------- 6

Testimonio: Un Padre Alcohólico ------------------------- 12

Nunca Es Tarde Para Avanzar ----------------------------- 13

Enamorada de la Botella ------------------------------------ 14

La Importancia del Cacicazgo de la Maguana en la

Historia Dominicana: Glenis Tavárez ----------------- 15

El Director de Racimos de Uva -------------------------- 22

Los Negocios de Agripino y Su Combo Sotanero ----- 23

Poesía Puertoriqueña: María de los Milagros Pérez --- 29

Macaco (cuento sanjuanero): César Namnúm ---------- 31

Pasión Auroral Por Los Signos Metapoéticos (poema)- 34

Silencio Que Retorna a los Latidos (poema) ------------ 35

Por Qué Será: poema: Sobieski De León ---------------- 36

Virgilio López Azuán: Poeta del Vía --------------------- 38

Invitación del Grupo Guabancex: Viento y Agua ------- 41

Carta a Carmen María Grullón ----------------------------- 42

Respuesta a Carta Del Lic. Juan Rodríguez ------------- 43

Carta Pública de Lizzie Sánchez ----------------------------44

Esta Choza de Leñadores a Mí no me Gusta -------------45

El Adefesio Que Se Ha Levantado Como Simulacro

De Museo ------------------------------------------------------ 46

Carta de Guabancex a la Fundación Brugal -------------- 49

Declive de la Hegemonía de los Estados Unidos -------- 51

Peligro Desde El Espacio ------------------------------------ 56

Risa o Sonrisa Al Terminar (Humor Latino) -------------- 60

Saturday, June 13, 2009

IV TERTULIA DEL DOCTOR

“DIAGNOSTICO HISTORICO, ANTROPOLOGICO Y ARQUEOLOGICO DE SAN JUAN DE LA MAGUANA”

Glenis Tavárez Maria



Sobieski De León (Crónica)

Expositores: Antropólogos Glenis Tavárez Maria y Rafael Puello.
Contertulios: Prof. Ney Sánchez, Carlos Vicente Castillo, Saladino Figuereo, Salvinia Caminero, Doris Montes de Oca, Edwin Guzmán, Tony Sánchez, Tulio César Montes de Oca, Rubén Zabala, Jorge Washington Prince.

Anfitrión: Sobieski De León.

Parte de los asistentes

Celebramos con un entusiasmo contagioso la IV Tertulia “El Patio Del Doctor” con el tema “Diagnóstico Histórico, Antropológico y Arqueológico de San Juan de la Maguana” tratado por los antropólogos sancristobalenses Glenis Tavárez Maria y Rafael Puello, del Grupo indigenista Guabancex, Viento y Agua.
Contertulios
El encuentro se efectuó el viernes 5 de Junio a las 7:30 P.M. La tarde anunciaba torvos nubarrones, presagio de lluvia como queriendo aguar la fiesta cultural de amigos. Los primeros en llegar fueron los propios expositores seguidos de los profesores históricos de San Juan Luís Ney Sánchez y Carlos Vicente Castillo. Luego arribaron Tony y Salvinia.



En efecto, a las 7:15 de la noche empezó a llover indicio funesto por parte de la Naturaleza contra los contertulios. Desbaratamos el orden del “Patio” protegiendo todo de la lluvia. Resguardado en la sala de la casa de habitación se inició una improvisada tertulia o pre-tertulia (la antropóloga Glenis Tavárez, no se hizo para el silencio). De pronto estaban metidos en el mundo indigenista.
Otros asistentes

San Juan de la Maguana es por doquier Caonabo, Anacaona, Corral de los
Indios, La Pared, Lemba, La Fiesta del Espíritu Santo de “El Batey”, religiosidad popular, luases, “bacases”, “misterios”, “espíritus”, “montadera del caballo” (una “fuerza” misteriosa que nos posee y “habla” a través de nosotros).

A la media hora escampó y decidimos arreglar de nuevo “El Patio”. Serían las 8:30 de la noche cuando iniciamos formalmente. Sin embargo el anfitrión aclaró que de hecho la tertulia tenía unos treinta minutos comenzada y, de todas formas, dio una bienvenida fraterna a todos. Hubo a seguidas la autopresentación acostumbrada. Los expositores fueron al grano. Glenis Tavárez recapituló algo de lo dicho en la sala de la casa bajo la lluvia. Inició con destreza su charla. Agotaría unos 20 minutos introduciendo el tema intentando “provocar” al auditorio. Dijo que el nombre antiguo de San Juan de la Maguana era “Maguana”, que significaba en lengua taína “Vega Pequeña” y que estaba allí porque esta ciudad era una de las provincias de la isla con mayor riqueza antropológica y arqueológica. Mencionó a Barreras (Azua) como el punto más antiguo de la Isla. Por allí llegaron a nuestra tierra los aborígenes taínos y otras etnias. Para llegar hasta San Juan de la Maguana, era tan sólo un paso. El descubrimiento de “El Hombre de Seboruco”(•), era una prueba indirecta de la misma antigüedad arqueológica que Azua, que databa de unos 2,600 años Antes de Nuestra Era (a.n.e.). Aquellas gentes haBían sido nómadas y vivían una época preCerámica. Ya el “Hombre de Seboruco” se hallaba en una etapa superior o cerámista (junto a él se había encontrado alguna cerámica, poca pero cerámica al fin). Sostuvo que en esta etapa Colón no anduvo por nuestras tierras, pero Don Bartolomé Colón sí estuvo por la zona de Azua, para agregar que “San Juan de la Maguana era una de las provincias más importantes desde el punto de vista arqueológico e histórico antropológico.
Otra vista de los contertulios
Reveló que había venido visitando la provincia desde 1994; luego estuvo en 1996 y en 1997 por tercera vez en investigaciones específica. Pero esta mujer ha estado innumerables veces de forma “no registrada”.y ha levantado una red de testigos y entusiastas de la investigación indigenista.

Fue nombrando personajes y acontecimientos de nuestra Historia primigenia desconocidos algunos de ellos para los sanjuaneros allí presentes y asociando su importancia a motivos de investigación. “Caonabo era un hombre de por acá, de San Juan de la Maguana”, dijo. Colón oye hablar de él y empieza a buscarlo y relata cómo a partir del matrimonio con Anacaona se dedica a servir a estas tierras muy buenas y de posición geográfica muy importante mencionando que había quienes sostenían que en “El Corral de los Indios” hizo de los primeros areítos guerreros. Maguana, era el nombre del poblado (que no del cacicazgo que era “Baitoa”) y fue el dominio desde donde enfrentó al Imperio Español hasta su captura en Jánico.

Causó mucha admiración y orgullo cuando la expositora reveló “que fue Maguana el primer lugar de América en donde se libró la primera guerra contra el Imperio Español, la Guerra de la Maguana y donde Colón hace su primera matanza”. Esto causó muchos problemas a los indígenas. Instó a los presentes a buscar “ese poblado” en San Juan donde se libró esa batalla con los indios considerando esto de gran importancia arqueológica.

Mencionó otras “riquezas arqueológicas” como la “industria azucarera” del Primer San Juan de América (el San Juan colonial de más de cinco siglos de fundación y una de las ciudades más viejas de América). Recordó que se ha encontrado ya el Ingenio de Joan (Juan) De León, en la sección de “La Culata”, advirtiendo sobre dos intentos de destrucción de este patrimonio de la humanidad de San Juan de la Maguana. En una ocasión se iba a realizar un asentamiento alrededor del lugar y se logró impedir, y en el 2006 había un plan de “agrandamiento de la cloaca” vecina a las ruinas del ingenio para “darle trabajo a humildes desempleados que exigían algo que hacer”. Esto denunciado por Sobieski De León e impedido gracias a los buenos oficios individuales del ingeniero Julio Suero Marranzini, conocedor de ambos lugares y de la importancia de nuestro patrimonio colonial. El canal hacia este sanjuanero preocupado lo fueron Mariajóse Alvarez Gautier y Glenis Tavárez.

Para esta especialista un ingenio no es tan sólo “una casa” sino un complejo de casas juntas: Una casa de herrería, una iglesia, un depósito de utensilios y recipientes, viviendas para quienes trabajan en él, instalaciones para llevar el azúcar a una vía de agua (que la había) en fin, un complejo habitacional.

(Nota del autor: El antropólogo Fernando Luna Calderón, descubridor de “El Hombre de Seboruco” y quien realizara varias investigaciones en San Juan de la Maguana, sostenía por instinto, que frente al Ingenio de Joan De León debían estar las ruinas del San Juan de la Maguana colonial, bajo los arrozales y campos sembrados de habichuelas).

Concluyó que San Juan de la Maguana tiene demasiado cosas a investigar,
invitando a los sanjuaneros a buscar todo tipo de fuentes orales posibles entre los pobladores más viejos de la ciudad, recoger lo que les digan, para luego constatar con la bibliografía de que disponemos e ir a buscar “esas cosas”.

Sólo así podríamos levantar una provincia tan rica arqueológicamente como
San Juan de la Maguana.
Rafael Puello

Por su parte el antropólogo e investigador Rafael Puello apoyó las palabras de su compañera de exposición enriqueciendo aún más la “provocación” a la investigación que ambos se habían propuesto con su charla. Expresó que se limitaría a “planteamientos de estímulos” considerando que el recurso histórico de San Juan era bastante interesante. Pero no sólo esto sino también su tierra, su clima, sus productos, que permitía que su pueblo fuera más habitable de lo que era. Insistió en su riqueza arqueológica y en los varios ingenios de azúcar que tuvo, en el establecimiento de negros de diferentes etnias de Africa que luego se mezclarían con los españoles no sólo en lo biológico sino también en lo cultural dando un sincretismo de todos conocido.

Nos habló de un tipo de música, de un ritmo que nos es peculiar llamado La Comarca que usó mucho Liborio Mateo en sus andanzas por las montañas, y de la aparición precisamente en estas tierras del “liborismo” el movimiento mesiánico de Liborio.

Invitó a realizar un exámen con todas las variables de la Antropología y de la Historia. Preguntarnos cuáles son nuestras necesidades para hacer un levantamiento desde estos particulares puntos de vista, advirtiendo que primero que todo había que hacer un diagnóstico de lo que tenemos.

Especificó que para tal cosa esto no se podía hacer sólo sino con el aval de las instituciones que existen para tal fin como el Museo del Hombre Dominicano, la Secretaría de Cultura, la Secretaría de Educación, la Secretaría de Medio Ambiente, la Gobernación y el Ayuntamiento locales y otras.

Para Puello, todas estas instituciones tienen que integrarse en la cultura, que por definición lo abarca todo. Por tanto estas instituciones debían ver cuáles son las necesidades para salvaguardar los patrimonios. Puso de ejemplo que ha visto cómo en San Juan de la Maguana se defiende a rajatabla “El Corral de los Indios”, pero no porque las instituciones se hayan preocupado sino que quienes defienden este patrimonio han sido siempre personas particulares.

Concluyó que era una necesidad obligar a las autoridades e instituciones a realizar estos diagnósticos. Después de ambas exposiciones la tertulia propició un espacio de turno libre que fue muy esperado y participativo. Hubo quienes se entusiasmaron tanto que bien hubieran querido ofrecer otra charla sobre indigenismo local. Pero todos debían participar o una gran parte de los presentes y empezaron a llover preguntas, comentarios y testimonios sobre lugares de importancia arqueológica como la otra “Pared” de la época colonial encontrada en un taller de mecánica junto al Liceo Pedro Henríquez Ureña, mismo donde un grupo de sanjuaneros ubican la antigua ciudad en el actual barrio de Manoguayabo.

El profesor Ney Sánchez aportó el dato de una posible “plaza” indígena en la sección El Batey. A propósito, los antropólogos habían expresado que en taíno “batey” significa “plaza”. El profesor Ney se prestó para preparar una excursión al lugar con fines de investigación.

La IV Tertulia recogió la inquietud de Glenis Tavárez de que en la lista de los expedicionarios del 14 de Junio había un sanjuanero de apellido Ogando llamando a los interesados a recabar informaciones al respecto para incluírlo en la conmemoración este 14 de Junio del 50 aniversario de la invasión contra la tiranía trujillista.

¿Era el Corral de los Indios el centro de la isla? Fue ésta otra de las interrogantes magistralmente respondida por la investigadora. Por otra parte algunos de los contertulios criticaron el levantamiento de una estatua al cacique Caonabo a la entrada de la ciudad aduciendo “que no se ajustaba a lo que conocíamos sobre Caonabo”, agregaron que más bien “se parecía al Enriquillo que siempre nos mostraron en la Escuela Francisco Sánchez del Rosario Donde todavía se exhibe una estatua gigante de este otro cacique.

Otros lamentaron el “historicidio” de La Casa de Lilís, donde vivió Juana Ogando que fue asiento de la elaboración de varios decretos del restaurador y luego déspota dominicano de finales del siglo XIX Ulises Heureaux, para poner una insulsa e infuncional “Escuela de Informática”. Otros atropellos culturales nombrados fueron la “modernización pictórica” del San Juan Bautista de la Casa Curial, la destrucción de un mural valioso en el Comedor del Hotel Maguana atribuído por algunos a Vela Zanetti y que el profesor Ney Sánchez ubica como del pintor Radhamés de la Cruz. Por último el muralicidio del Mural de Moisés, en la pared Sur de la Iglesia Evangélica Dominicana de la calle Capotillo a esquina Dr. Cabral, pintado por el renombrado pintor chicano Emmanuel, alumno de uno de los tres muralistas más famosos de Méjico y del mundo: el muralista Murillo, ejecutado por un pastor insensible y analfabeta de la misma iglesia.

El interés demostrado por aquellos temas indigenistas e históricos resumió en un solo contertulio aquella noche: Rubén Zabala quien dijo limitaría su participación a unas cuantas preguntas. Pero fue una ráfaga de interrogantes, todas interesantes, lo que salía de su cerebro en la inquieta articulación de sus palabras. La noche no bastaba para tanto y los antropólogos se limitaron a tres: La Primera Batalla de los españoles en América y tierra sanjuanera, la de los Ingenios de Azúcar del San Juan colonial, reputada como la mejor del mundo y la Fiesta del Espíritu Santo en El Batey. Noche de aprendizaje y de cultura sin lugar a dudas.

(•) El Hombre de Seboruco fue descubierto en el Complejo de Cuevas de Seboruco, San Juan de la Maguana, en el mes de marzo de 1996 por los antropólogos Fernando Luna Calderón y Glenis Tavárez, en compañía de Pablo Ventura, obrero al servicio del Museo del Hombre Dominicano y el cirujano sanjuanero Sobieski De León Lazala.
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( Para Revista Racimos de Uva Digital, Sobieski De León, “Crónica de la IV
Tertulia “El Patio Del Doctor”: “Diagnóstico Histórico, Antropológico y Arqueológico de San Juan de la Maguana”: Glenis Tavárez y Rafael Puello; viernes 5 de Junio, 2009, San Juan de la Maguana).

Friday, May 22, 2009

CRONICA DE LA III TERTULIA “EL PATIO DEL DOCTOR”

5/22/2009



Invitado Especial: Poeta Edwin Guzmán
Asistentes: Elizabeth Escalante, Gina Medina Farías, Virna Moneró, Héctor Solano, Jorge Washington Prince, Casandro Fortuna, Tahira Vargas, Ana, Laura (poeta española), Angelo Valenzuela, Doris Montes de Oca, Sobieski Náut..
Anfitrión: Sobieski De León


Preparamos la noche para que la poesía de Edwin Guzmán se derramara como lluvia caída del cielo. Empezaron a llegar los invitados a la hora acordada e incluso vino la lluvia…que eras tú. Hubo tal vez un momento de inquietud. El poeta insistió en dirigir sus versos y no la noche que a discreción se derramaba autónoma. Hubo amago de lluvia verdadera pero triunfó la irrealidad del poema que se hizo realidad sobre nosotros.

Edwin Guzmán pidió excusa “por no saber leer con tanta pasión como lo había hecho el anfitrión al introducirlo con su trabajo crítico sobre su poesía.

Pero los poetas tienen licencia para leer sus poemas como le venga en gana.

De modo que se cumplió su cometido. El auditorio estuvo atento desde el Principio hasta el final. Nadie osó interrumpir la sacralidad de sus metáforas tan hermosas como: “…las montañas son muchachas desnudas/ tocándose los senos…”

Una nota especial tuvo la noche: la presencia de la profesora Elizabeth Escalante y cinco de sus alumnos que gustan de la literatura, de las cosas del espíritu como la poesía y el cuento. Presienten que esas cosas intangibles son alimento del espíritu creador del Hombre! Que bueno sería que estos jóvenes de ambos sexo se contaminaran del espíritu de la literatura! Ellos estuvieron atentos toda la noche, observando cada movimiento del ambiente y tratando de penetrar cada palabra. Respiraban y transpiraba esa pulcritud, transparencia y pureza que vive en el alma joven no contaminada. Ellos tal vez no sepan que tienen la responsabilidad de seguir “estas cosas”. Sustituir lo viejo que caduca y muere dejando un nervioso aletear de vida.

El programa estuvo convocado para las 7:45 de la noche y media hora después ya había iniciado. Rubén Zabala nos trajo a Laura una hermosa y simpática embajadora cultural española que andaba por San Juan de la Maguana investigando sobre el alma regional (su cultura). Ana, otra contertulia, había venido desde el Archivo General de la Nación a traernos un CD sobre el Golpe de Estado a Juan Bosch en el ’63, y nos trajo con ella a la antropóloga Tahira Vargas. Fue una agradable coincidencia su visita y nuestro acto. Nos sentimos orgullosos de tener dos mujeres de su estirpe. El mismo Edwin era otra distinción más.

El programa de la noche fue sencillo:

Bienvenida a los contertulios
Auto-presentación de los presentes
Introducción a Edwin Guzmán (Trabajo Crítico sobre su poesía:
“Visión Esperanzadora en la Poesía de Edwin Guzmán”
Presentación del poemario “Cuando la Lluvia Eres Tú” (E.Guzmán)
Turno libre
Brindis

A nivel del turno libre hubo un tímido silencio. Los provincianos somos tímidos en realidad, muchachos adultos con pies de niños. Un cuerpo adulto con muchas cosas por dentro que llenar (¡Nunca se llenará!).

El anfitrión tuvo que provocar a algunos de los presentes. Invitarlos a hablar.
Lo normal y esperado es que el Hombre, hable. Que descorra las cortinas de
sus vivencias y se exprese. Eso tal vez es lo que salve a los demás. Comunicar sus torbellinos interiores. Sencillamente hablar.

La provocación funcionó y por ahí empezaron: Casandro, Angelo, Elizabeth, Tahira (que no es nada tímida y tiene muchas vivencias y mucha ciencia en su inteligente cerebro, y una capacidad extraordinaria para hacer amistades.

¡Bravo! Tahira). También funcionó la provocación en Doris, Solano, Jorge Washington (poeta inconteniblemente locuaz cuando arranca), Gina Farías, en fin, ¿quién dejó de hablar aquella noche?

Casandro, el autor de “La Niña Victoria” sacó a relucir algo muy importante.
Dijo que el escritor provinciano sufre de una timidez tal que no le permite reconocerse como escritor. Puso un ejemplo citadino: “Si alguien toma alcohol con cierta insistencia la gente lo llama enseguida borrachón. Entonces a quien escribe con cierta insistencia ¿por qué no llamarle enseguida escritor? Y externó una queja sincera. “Muchos en nuestra provincia no nos reconocen como escritores; tal vez suponen que se trata de alguna casta especial, de alguna profesión vedada”. Pero insistía que todo aquel que escribe es un escritor. Puede ser malo o bueno, pero escritor al fin. El mismo sin ambages ni falsos pudores se auto-reconocía como escritor pensando que lleva escritos y publicados cuatro libros.
Fue que en un momento dado el poeta Edwin Guzmán, el invitado especial de la noche, había dicho que “él no era poeta”. Se había graduado eso sí de médico (e incluso el anfitrión había sido su profesor de Anatomía y Disección en San Pedro de Macorís, donde se conocieron y asistían a la misma tertulia literaria bajo la conducción del poeta Rodolfo Coiscou Weber). Cuando se graduó, ese mismo día colgó el título en una pared de su casa y se fue a vivir otras cosas. Se fue a vivir con la Naturaleza, a trabajar con las comunidades






Campesinas. En ese ambiente escribía versos. Confesó que desde hacía cinco años venía escribiendo “Cuando la Lluvia Eres Tú. Igual pasó con Tomás Castro Bourdief y su “Vuelta Al Cantar de los Cantares”.!Cinco Años madurando sus versos! Y Sobieski De León escribió su “Canto de Amor a una Ciudad Degenerada” también en cinco años. Vivir poemando en el alma era ya ser poeta.

Plasmar el poema en el papel, un simple acto mecánico. Se es una cosa porque uno siente “esa cosa”. Y hasta que lo sienta uno es “esa cosa”. Edwin Guzmán tal vez en una ocasión quiso ser médico, pero nunca lo ha sido. Sin reconocerlo de modo conciente lo que ha sido toda su vida es ser poeta. Quien escribe un texto como “Cuando la Lluvia Eres Tú”, definitivamente es poeta. Puede que no sea un poeta famoso, pero no hay que ser famoso en nada. Lo único que tiene que hacer el Hombre, es vivir. Y también desde la poesía se vive porque ella es una forma especial de vida. Un pan para el Hombre. La vulgaridad es la parte tóxica de la poesía. Un ser ordinario y vulgar no puede jamás aspirar ser poeta.
Tahira, Doris, Elizabeth, Héctor Solano, Jorge Washington y los demás, Empezaron a hablar de la lluvia y sus circunstancias. La lluvia y su infancia. La lluvia y su familia. La lluvia y sus tristezas. La lluvia y sus soledades. La lluvia y sus amores. La lluvia y su hambre. La lluvia, la lluvia, la lluvia y su todo.

Me di cuenta que nuestro poeta invitado tenía razón: La lluvia era cada uno de Nosotros.

Crónica de la III Tertulia “El Patio Del Doctor”,
Viernes, 17 de Abril, 2009, San Juan de la Maguana.-

CRONICA DE UNA REUNION OFICIAL DOS VECES ABORTADA




Sobieski De León

Por fin, a las tres fue la vencida. Pudo concretarse la reunión que sobre la polvareda levantada en torno a la erección de una caseta de cana y madera costanera en el Corral de los Indios de la provincia de San Juan y otra contigua más pequeña como inicio de un “museo taíno” y “almacén” de piezas arqueológicas o garita de algún vigilante nombrado para tal fin.

Había sido convocada por la Dirección del Museo del Hombre Dominicano para celebrarse en San Juan de la Maguana el jueves 14 del corriente; a última hora fue suspendida y pospuesta para el martes 19; nueva vez se suspendió y se programó para el jueves 21 de mayo, siempre a las diez de la mañana en el Salón de Actos de la Casa Curial.

Varias tomaduras de pelo para personas que aunque interesadas en el aspecto cultural e histórico de su localidad esos días y a esa hora tienen normalmente compromisos de trabajo. Sin embargo, si la idea era hacer abortar la convocatoria por lo “caliente” del tema, el jueves 21 de mayo a las 10:00 de la mañana, allí estuvo militantemente un grupo bien representativo de la comunidad sanjuanera. La reunión convocada para las 10 de la mañana, empezó a las 10:30 a.m.

Llegó a pensarse en San Juan de la Maguana que el miedo paralizaba al oficialismo, que temeroso de la caja de Pandora que había abierto con su permisibilidad a una empresa privada de levantar lo levantado en el Corral de los Indios sin consultar a los sanjuaneros –guardianes del lugar sagrado taíno-, parecía no encontrar el camino que conducía al gran Valle Niti.

Hubo una muy buena representación, a saber: El Grupo Guabancex Viento y Agua, integrado por especialistas antropólogos en las personas de Julio Paulino, Fátima Portorreal y Zoila Abreu venidos desde Santo Domingo; además Carmen María Grullón, representante de la firma Brugal y Cía., encargada de Producción del Programa “Brugal Cree En Su Gente”), Profesor Luís Ney Sánchez, amante del tema indigenista, Prof. Carlos Vicente Castillo, Ing. Sinecio Ramírez, Dr. Leopoldo Figuereo,
Dr.Sobieski De León, Profesor de Historia Roberto Rosado, periodista Xiomara Domínguez (Directora Provincial de Cultura), Angelo Valenzuela (Director Regional de Cultura), Prof. Ramón Valenzuela, Prof. Tulio César Montes de Oca, Sr. Adolfo Morillo (Héroe anónimo 2007, Premio Brugal Cree En Su Gente), periodista Leo Oviedo y Dr. Teodoro Alcántara.

Presidían la reunión el Lic. José Alcántara, síndico municipal de Juan de Herrera y el Director del Museo del Hombre Dominicano, antropólogo Juan Rodríguez. A última hora, enviado para representar al señor Gobernador de la provincia Ing. Juan Rodríguez, hizo acto de presencia el distinguido munícipe y héroe anónimo de todos los actos protocolares de efemérides patrias de San Juan de la Maguana, Don Félix Caamaño Jiménez, quien se identificó, pidió excusa por la no asistencia del Señor
Gobernador Provincial, y por la tardanza (de hecho parece que le dieron tarde la “orden”, de modo que la excusa sobraba), expresando que llevaría a su representado todo lo que se tratase allí.

Se sugirió nombrar un moderador y recayó sobre la persona de Angelo Valenzuela. La reunión la abrió la Directora Provincial de Cultura Xiomara Domínguez a sugerencia del Director del Museo del Hombre Domicano, Antr. Juan Rodríguez. Pero bien pronto cedió la palabra a la representante de la Casa Brugal “por no estar enterada de los pormenores de la primera reunión celebrada en Santo Domingo que hizo que se
convocara la de San Juan de la Maguana. Carmen María Grullón tomó la palabra con un dominio absoluto del tema y con gran seguridad de lo que decía. Fue interrumpida por el Prof. Villa, quien expresó de inmediato que los sanjuaneros tomaran de primero la palabra y sugirió al Prof. Ney Sánchez para que iniciara la convocatoria. Sobieski De León se opuso pidiendo a los allí reunidos que dejaran continuar a la representante de la Casa Brugal Carmen Grullón, quien no dejó brecha alguna en su exposición!Qué talento mostraba esta mujer! Ella expresó que “no entendía el por qué de todas las reacciones de repudio a lo que había hecho “Brugal Cree En Su Gente” en el Corral de los Indios. Sostuvo nueva Vez, como lo había hecho en carta que dirigiera al Director del Museo del Hombre Dominicano Antr. Juan Rodríguez, servida en la Internet, que fue con el consentimiento de él y del síndico de Juan de Herrera Lic. José Alcántara que se levantaron las casuchas y que lo habían hecho tal y como se lo sugirieron ambos funcionarios”, “…que eran los que tenían poder de decisión respecto al Corral de los Indios”. “No fue a lo loco que hicimos esto, sino con el consentimiento de las autoridades incumbentes”.

En su oportunidad el Lic. José Alcántara, con una honestidad asombrosa no vista normalmente en funcionario público alguno, relató su propia historia que coincidía con la de Carmen Grullón, y fue más lejos: Contó –y se lo creímos todos los que estábamos allí-, todo lo que había hecho para contribuir con el rescate del Corral de los Indios de donde había sacado más de 80 sacos de mierda de chivo, de caballo y de vaca, coincidiendo con la denuncia y crítica que hiciera antes que él, el antropólogo Julio C. Paulino de Guabancex Viento y Agua. “El Corral de los Indios, era un basurero y estercolero de mierda de vaca”, dijo en su turno Paulino, dolido de que esa plaza ceremonial taína era la más importante de Las Antillas, donde Caonabo reunía a todos los caciques de la isla para darles órdenes políticas y administrativas y que llegaba hasta ella por la calzada que venía del río y de más lejos aún, del mismo Hato del Padre, lugar donde probablemente vivía con Anacaona.

Hubo insolencias e intentos de ofensas ( “ofende quien puede no quien quiere”). Alguien tomó la palabra para tratar de denostar al Prof. Carlos Vicente Castillo y al Prof. Ney Sánchez, a ellos dos específicamente, como si quisiera con ello ocupar el merecido protagonismo que ambos maestros y defensores de la identidad nacional y sanjuanera se han ganado con sus actos en el transcurso de toda su vida. Su insolencia expresaba que “…Villa y Ney se quieren coger el Corral de los Indios para ellos..”

El Ing. Sinecio Ramírez, cuyo cerebro sabe pensar, había expresado un hecho pragmático. “Todo lo que se ha dicho a raíz del levantamiento de las casetas típicas por la firma Brugal, demuestra que a todos nos duele e interesa lo que pase con nuestros monumentos históricos pre-colombinos y no creo que nadie haya querido desautorizar a alguien o hacer quedar mal a nadie. Por el contrario eso es muestra de la pasión con que el sanjuanero defiende sus cosas y que hay que tomarlo en cuenta a la hora de tomar decisiones”.

Y era cierto. No se puede tomar decisiones a espalda de San Juan a la hora de programar algo con su “Corral de los Indios”.

Sobieski De León pidió la palabra y expresó sin ambages que “la firma Brugal y su Programa “Brugal Cree En Su Gente”, no tenía ninguna culpa en el lío que se había armado con la famosa caseta que haría de “museo” o como sostenía humildemente el síndico de Juan de Herrera Lic. José Alcántara, “para hacer algo y llamar la atención sobre el abandono a que ha sido sometido por todos los gobiernos”. El, apoyado en la responsabilidad que tenía como síndico, intentaba hacer algo y había dado su consentimiento a “la gente de Brugal, habiendo PREVIAMENTE PEDIDO DOS VECES SU OPINION AL MUSEO DEL HOMBRE DOMINICANO Y HABIENDOLA OBTENIDO porque sabía que él no podía tomar decisiones por sí mismo aún como síndico de Juan de Herrera, jurisdicción de asiento de la plaza indígena.(todos seguimos creyendo en su honestidad expositiva).

El Director del Museo del Hombre Dominicano Antr. Juan Rodríguez, cogió
una cuerda del diablo. Acusó al Dr. Sobieski de “faltarle el respeto” y de que
le mostrara las pruebas de que él era quien había dado la orden de construcción de las casetas en el Corral de los Indios. Sencillo contestó el Dr. Sobieski: “Lo remito a su propia carta de respuesta a la representante de Brugal Carmen Grullón, donde usted mismo dice que “…le había ordenado que levantara las casetas fuera del perímetro del Corral de los Indios, pero sin remover la piedra de Anacaona de su sitio”. ¿Quiere más prueba el Director del Museo del Hombre Dominicano Juan Rodríguez que sus propias palabras?

Todo el mundo expuso. Fueron 23 los presentes. Fátima Portorreal antropóloga del Grupo Guabancex Viento y Agua retomó la palabra para insistir que lo más importante de esta reunión no era hacer acusaciones a nadie, que en realidad todos teníamos la misma preocupación por el rescate del monumento taíno de San Juan y que lo importante era saber qué íbamos a hacer en lo adelante. Idea que encontró acogida en los presentes que de inmediato a través del moderador, se abocaron a enunciar propuestas.

Leopoldo Figuereo propuso una “estación de policía” en el mismísimo Corral de los Indios (no dentro, sino donde están ubicadas en la actualidad las viviendas). Sinecio Ramírez estaba de acuerdo que se hiciera un Museo Arqueológi-
co en la ciudad de San Juan de la Maguana que fuera referencia regional y que
el Corral de los Indios se dejara abierto tal y como está y ha sido, que se pusieran algunas estafetas o tiendas de venta de “souvenirs” con motivos del lugar, artesanía y cosas por el estilo y al mismo tiempo que se retiraran las casas de los lugareños de la inmediatez del “Corral…” Julio Paulino, lo secundó e Informó que su amigo Domingo Paniagua, dueño de esas tierras aledañas, estaba dispuesto a donarlas a los residentes del lugar. José Alcántara pidió que se formara una comisión encargada de darle seguimiento a todo lo que se aprobara y que diera su primer informe en 15 días. Angelo Valenzuela propuso que se reunieran todos los estudios hechos hasta el presente (secundado por Leopoldo, por José y otros) y que la comisión lo presentara (¡!¿?) Xiomara Domínguez “propuso” que “acabaran pronto porque el salón los curas lo necesitaban y ya se había cumplido el tiempo del préstamo”(¡por esta vaina es que no se debe confiar en curas ni en lugares de curas!. Tengan esto en cuenta para la
próxima vez…!indigenistas!…). Los curas son muy…“come-solo” como los peledeístas.

A propósito, la mayoría de los reunidos allí eran “peledeístas” aunque todos éramos “amigos” y “camaradas” de los mismos sueños de progreso y desarrollo espiritual, luchadores por el rescate de nuestra “identidad” vendida en estos días por “héroes de papel como Jaime David Fernández Mirabal y su jefe inmediato, quien le ordenó destruir con una cementera a “Los Haitises”, reserva de agua de todos los dominicanos la y pulmón de la Patria, reconocido esto por nuestros más serios y capacitados científicos de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la Academia de Ciencias y autoridades medio-ambientalista como el Ing. Osiris De León.

Colofón: Alguien había dicho que el tema de “El Corral de los Indios” lo habían cogido “los políticos” para hacerse campaña. Ya se había formado en el 2004 en un acto en el Ayuntamiento Municipal de San Juan de la Maguana una famosa comisión de 15 Miembros, por la gente del PLD de San Juan , como respuesta a la “desastrosa política cultural del PRD de Hipólito Mejía”. Era la postrimería del período de ese “bufón” de la política criolla. El PLD, olía de nuevo a “Poder”.

La presidenta de la recién formada comisión era la arquitecta Hanoi Sánchez
(¡le faltaban 2 años para ser sindica tomada de la mano del Lic.Ramón de la
Rosa!). Los peledeístas “triunfaron”. Hanoi también. ¿Qué hicieron ambos con
el Corral de los Indios? Nada. ¿Ha hecho el PLD algo distinto a la “desastrosa
política cultural del PRD de Hipólito Mejía”?. La respuesta es no. El PLD ha profundizado más el desastre cultural. El PLD ha sido más indiferente, más insensible, más indolente, más cínico, más descarado. Nuestros amigos del PLD lo saben. Baste mirar el desastroso estado como han dejado los peledeísta nuestro Palacio de Bellas Artes (¡Ay Monina, siempre Monina!), una ruina, un despojo descarado de “vecinos” que pasan facturas por su “aporte” al peledeísmo.

Un fraude publicitado por “nuevos millonarios” de helicóptero privado que anuncian obras y no hacen nada porque están en otras cosas.

¿Y el estado de nuestro Corral de los Indios? También una ruina, un estercolero de mierda de perro, basurero de mierda de vaca, de chivo, de caballo, centro de “brujería” (externó alguien), campo de pelota, de football de la muchachada, cubículo de drogadictos provenientes de San Juan, depósito de botellas de borrachos, tálamo de piedra de copuladores indigentes, arrojadero de condones (¿verdad, José?), sitio de cita de narcotraficantes que vienen por la frontera a entregar su mercancía en el templo de Anacaona y Caonabo. ¿Verdad, señores funcionarios del PLD que a ustedes ni a su Gobierno nunca les ha interesado esta vaina?

Final: Al fin y al cabo no se formó ninguna “comisión” en la reunión del 21 de
Mayo, 2009 en la Casa Curial de San Juan de la Maguan, a las 10 de la mañana,
que terminara a la 1:00 de la tarde para tratar el “Problema Suscitado Ante el Levantamiento de Dos Bohíos Típicos de Tabla y Cana Para Hacer “Algo” en el Corral de los Indios”, gracias a la gentileza de “Brugal Cree En Su Gente”, que no del Gobierno, a petición del Munícipe de Juan de Herrera Sr. Adolfo Morillo, Premio Héroe Anónimo 2007, y cuyo permiso fue concedido por el Director del Museo del Hombre Dominicano, antropólogo Juan Rodríguez, y el sindico de Juan de Herrera Lic. José Alcántara.

Sobieski De León, Crónica De Una Reunión Oficial Dos Veces Abortada,Jueves 21 de Mayo 2009. Para Racimos De Uva Digital, edición Mayo-Junio 09

Friday, May 08, 2009

ABORTO, IGLESIA, POLITICA, CURAS E HIPOCRESIA




















Editorial


Cuando el papa Benedicto XVI (…banquero alemán Joseph Ratzinger del Banco Ambrosiano Vaticano…) recibió al nuevo enviado dominicano Víctor Grimaldi, embajador ante la “Santa Sede”, gobierno terrenal vaticano reconocido por todos los Estados del mundo, cometió la insolencia antidiplomática de enrostrarle en pleno acto de presentación de credenciales, un discurso acusando a la República Dominicana de permisibilidad a la corrupción, al narcotráfico y violadora de los derechos humanos. El gobierno del Señor Leonel Fernández quedó desnudo ante el mundo en boca del Vaticano.

Nadie entendió. Ni siquiera los bien informados y cultos periodistas, por demás analistas aguzados del “Gobierno de la Mañana”, ni los del “Gobierno de la Tarde” de la Z-101, incluido el ex – embajador ante la mismísima “Santa Sede” del gobierno balaguerista Don Víctor Gómez Bergés.

Todos entendían que en la historia de la diplomacia internacional, ese tipo de “recibimiento” no se estilaba. ¿Cuál era la verdadera razón?


Pocos días después se sabría a raíz de la discusión en la Asamblea Revisora de la República Dominicana de la “reforma constitucional”. La causa no era más que un “mensaje” de la poderosa, milenaria, conservadora, reaccionaria e hipócrita Iglesia Católica al gobierno peledeísta del Señor Leonel Fernández de lo que pasaría si no se aprobaba el artículo 30 de la “reforma constitucional” sobre el aborto, tal y como la Iglesia había decidido a través de su “Príncipe” el Señor Cardenal López Rodríguez y su político negociador el Señor Agripino Nuñez Collado, por añadidura monseñor, rector, lobbista, industrial y empresario (Agro Industria “Mamá).

El Gobierno del Señor Fernández y sus acólitos en el Congreso cumplieron. Pero en este ajedrez político falta la segunda parte: Que la Iglesia le cumpla ahora al Gobierno aprobándole el artículo de “la re-elección” para su perpetuación en el poder. Es a lo que aspira el Señor Fernández como buen alumno “balaguerista” que es, y que él mismo se ha ocupado de afirmar públicamente, ya que tiró por la borda las enseñanzas éticas de ese otro maestro de la política nacional que era Juan Bosch.

Los “curas” son especialistas a través de la Historia, de adormecer la conciencia del pueblo llano, susceptible de intimidación bajo la amenaza y el miedo que emanan de los púlpitos en todo el territorio nacional (misas diarias), llevada a cabo por un ejército de nacionales y extranjeros con sotanas, ya sin ellas y con licencia para entrometerse en la vida política. Recordemos cómo la Iglesia con sus mítines de “reafirmación cristiana” y el cura español Láutico García, produjeron el golpe de Estado del Gobierno Constitucional de Juan Bosch en 1963 acusándolo desde los púlpitos de “comunista”, ateo y anticlerical. Nada menos que a Bosch, el civilista y alumno hostosiano, de ese Hostos que enseñara a pensar y a educar al pueblo dominicano. Hostos, que tampoco era santo de la devoción de los curas por su claridad científica de que la educación debía -y debe ser- laica, sin el lastre arcaico, retrógrado y reaccionario de la religión.

El orgullo y vanidad del presidente “conceptualizador” no ha alcanzado todavía a ver lo que le pasa a todo aquel que quiere perpetuarse en el poder.


Se olvida de Ulises Hereaux (Lilís) que de restaurador y defensor de las ideas liberales del inmenso Gregorio Luperón (cuarto Padre de la Patria) pasó a ser un miserable dictador; o de Horacio Vásquez que por alargar su período, trajo a otro diabólico dictador (Trujillo); o del mismo Balaguer a quien reconoce ahora como maestro y lo imita y se dice ser el “Balaguer Joven”). Se olvida de que el mismo Hipólito Mejía quiso con una “reforma” como la que cursa en la actualidad, reelegirse y ya vimos lo que le pasó. ¿Se piensa el Señor Presidente inmune a las leyes de la Historia? Cuánta miseria hay en nuestros hombres y mujeres. Cuánto ilusionismo. Cuánta testarudez. ¿Que piensan que tienen las armas y la Fuerza Pública? Los pueblos destruyen ejércitos y fuerzas públicas. El nuestro no es una excepción por más hambreado y desesperado a que lo tienen sometido. A los ladrones que se enriquecen hoy día con el erario público, que se mandan a nombrar chóferes, sirvientes y chef de cocina y se pagan yeepetas y se construyen casas millonarias y se fabrican nóminas vergonzantes para beneficio también de sus superiores, a todos pequeños burgueses trepadores de quienes nos hablara Carlos Marx y luego el mismísimo Juan Bosch como marxista, a todos ellos, indiferentes e insensibles con lo que pasa en este país y que la Iglesia no se atreve a nombrar para seguir recibiendo sus canonjías y privilegios, que sepan que el brazo de la verdadera justicia es largo y a veces tarda pero siempre hará pagar su traición a los pervertidos y pervertidores de mente y corazón. La Justicia tarda pero es segura y no olvida.


Una vez, no hace mucho, el papa se ensució las manos con el saludo de un asesino enviado a él como embajador plenipotenciario de la República Dominicana ante la Santa Sede (Estado Vaticano y este mismo Gobierno del P.L.D.). Entonces no dijo nada. El recién nombrado había asesinado a tiro a su esposa frente al Hotel “El Embajador”. El Cardenal, tampoco dijo nada.

Ni la Justicia Dominicana. Ni el gobierno que premiaba al asesino. ¡Qué hipócritas son los políticos, los curas, los cardenales, los papas, la religión y los gobiernos de vocación dictatorial!. Dice la Biblia: “Después será el lamento y el crujir de dientes”. “Cuidaos de los falsos profetas que vienen con piel de ovejas mas por dentro son lobos rapaces”.”Bienaventurados los humildes y limpios de corazón porque de ellos será el Reino de los Cielos”. (“Yo os digo que no hay más cielo ni más infierno que éste” (Walt Whitman).

Thursday, March 05, 2009

TERCERA ETAPA DE RACIMOS DE UVA


EDITORIAL

Reaparece Racimos de Uva en lo que hemos llamado su Tercera Etapa. Hoy como ayer volvemos a estar presente entre sus fieles lectores y amigos. Reaparece en el mes de la Patria:Febrero.

No se trata de ningún milagro. Se trata del fruto de la insistencia, de la terquedad. “Insistir, insistir, insistir”. Esa es la consigna. Duarte, el Padre inmaculado de la Patria también insistió mucho para su proyecto de Nación. Sánchez y Mella lo hicieron

junto a él. Tal vez se ensuciaron más de pueblo y de contradicciones que su líder e ideólogo. Pero la Naturaleza y la vida misma es la dialéctica de las contradicciones. A veces los dos últimos desaparecían de un camino y aparecían en otro. Había quienes se confundían con algunas de sus acciones.

De Mella llegaron a pensar que se doblegaba frente a Pedro Santana (que no fue el primer presidente de la República sino Mella) cuando aquella misión de diplomático plenipotenciario en España durante la Anexión de la República. Después surge

limpio como siempre, en el único camino que caminó: el de las ideas trinitarias de Patria auténtica.

Racimos de Uva, insiste, insiste e insiste. Es el pequeño esfuerzo de un soñador de provincia. No hay grandes pretensiones. Si lo grande está hecho de pequeñas cosas cotidianas y hasta anónimas.

Racimos de Uva, es un granito de arena en el inmenso desierto de nuestra Patria. Una pequeña atalaya. Visión individual, si se quiere, de lo colectivo que nos rodea. Opinión insistente de lo auténtico. Su camino –difícil, martirológico-, es el que conduce a la

autenticidad. Niega la doble moral. Reconoce que todo cambia como característica esencial de la materia y de la existencia. Pero mantiene los valores que originaron esos cambios.

La lucha de la sociedad humana es hacia su propia felicidad. En ese camino Racimos de Uva se pierde soñando grandezas. Todo conduce irremisiblemente hacia delante. El cambio es la única realidad existente. Y todo esto que vivimos cambiará.

Este desorden anti-febrerista cambiará. Este desorden falseador de los valores. A los oportunistas patrioteros compradores de la conciencia de los pobres, y de la de los ambiciosos que se cansaron de esperar y saltaron al facilismo, la Historia los aplastará.

Racimos de Uva, tira su pequeña y dura piedra a la cabeza de los desleales, hipócritas y corrompidos. La pesadilla dominicana que vivimos en medio de tanta confusión, corrupción y traición, habrá de pasar. No nos ahogará la avalancha retórica de los académicos ni sus vacuos discursos pomposos y mentirosos. No será eterna la

alianza con los ricos depredadores de nuestra tierra, recursos y trabajo, con la burocracia zángana y trepadora despilfarradora de los recursos del Estado. A los ricos, corruptos y sus aliados en el Poder se le esta cuajando su hora.

Racimos de Uva, apuesta al triunfo auténtico del pueblo. Más temprano que tarde se hará justicia. Por eso debe seguir saliendo, para siquiera anunciar el fin de la degradación de los sencillos y el justo castigo de sus opresores. Que así sea.


Racimos de Uva, revista sobre Alcoholismo, Sobriedad y Diversidad Cultural de San Juan de la Maguana.


Su Contenido
Editorial: "Tercera Etapa de Racimos de Uva"
- 21 Preguntas y Una Solución
-Biografía: El Inolvidable Bill W.
-La Tribuna Económica de César Augusto:"Principales Problemas en la
Economía de los Estados Unidos
-Salmos Apócrifos: Poemas del sanjuanero Geraldo Castillo Javier
- Narrativa: Las Dos Vidas, relato de Sobieski De León
- Narrativa: El Pacto: Un cuento de Pedro Mir
- Artículo crítico de Victor Villegas: Visión de El Pacto, Cuento de
Pedro Mir
-Datos Biográficos de Pedro Mir
-Algunas Palabras, de Verónica Sención, sobre El Pacto, Cuento de P.Mir

Monday, March 02, 2009

Las Dos Vidas (Relato)



Sobieski De León

En su cerebro todavía estaba el recuerdo de la haitiana. Por más que lo intentaba no lograba recordar su nombre. Cosa extraña si anoche mismo la tenía clavada en su sexo. Fue en la cocina de la casa. Ni supo cómo fue a parar a esa otra ciudad de misterios como si fuera una aparecida más en una noche de difuntos. Lo cierto era que se habían encontrado de nuevo. Eso era todo. La vez última que se vieron fue en aquella oriental ciudad que daba al mar con ese olor a sal, marisco y sexo tan propio de las ciudades costeras.


Se conocieron en un hospital público donde ella atendía una pequeña cafetería habilitada para ofrecer jugos y sándwiches al personal que todas las mañanas laboraba allí cuidando enfermos.

Ella había logrado que el Director de la institución le arrendara la barrita como cariñosamente le decían al negocio. Se había hecho costumbre entre médicos y enfermeras saborear un sándwich de queso con un vaso de leche bien fría. Otros preferían café con leche caliente. Para muchos un jugo de china natural con mucho hielo picado era la exigencia, sobre todo los lunes en la mañana, día de resaca y estómago irritado por los tragos del domingo.


El recuerdo más lúcido que conservaba de ella era negándole un poco de hielo al Dr. Musa, un pecado mortal en una ciudad como aquella donde los apellidos eran sinónimo de potentado. Decir Musa o Hazim significaba “los dueños del pueblo y los demás pendejá”. Sin embargo el doctor Musa era un joven médico tranquilo, bonachón, aunque con un rostro de “venido” que no obstante no denotar inteligencia era aceptado por todos sus colegas. Algunos habían concluido que nunca hacía alarde de su origen ni mucho menos de que su padre fuera uno de los médicos históricos de aquel lugar.


El doctor Musa le había pedido un jugo con mucho hielo. “No, doctor, no tengo hielo”, contestó ella. Al lado del doctor, acomodado en uno de los bancos de la barrita un joven como él pero sin su alcurnia, saboreaba lo que el galeno pretendía como si fuera el mismo deseo de Dios.


“¿Y por qué él tiene?”, cuestionó aireado y de muy mal humor. Su fachada de educado se había hecho añicos externando improperios contra “esa maldita haitiana que ni siquiera dominicana era”. El otro, tampoco era de aquella ciudad. Era como si hubiera sido ofendido por ese par de desconocidos y extranjeros en sus propios predios despojándolo del poder que su distinguida familia transmitía en sus palabras que no eran más que vedadas órdenes en el fondo.


“¿Por qué él tiene y yo no?” volvió a preguntar con más violencia el tal doctor Musa señalando al otro. Y ella, cuyo nombre no ha querido aflorar a su memoria, cerró sus labios guardando silencio e hizo un mohín natural de disgusto con su rostro conciente de que el ofendido no tenía más dignidad que ella. Finalmente completando el primer gesto levantó sus dos hombros. Fue así como lo dijo todo. Todo lo que quiso decir y dijo.


Recordaba más. La veía ahora contándole sus pequeños problemas cotidianos y él escuchándola. Se quejaba de que la rechazaban “por haitiana”. A su pequeña hija de diez años que había hecho traer de Haití, los otros niños de la escuela la burlaban. La niña siempre regresaba llorando a la casa. Había que ver lo educadita que era, lo agradable de su carácter y esa dignidad que reflejaba como desde temprano solían hacerlo sus hermanos de raza, mezcla del dolor y la paciencia acumulada.


Era notable la diferencia que existía entre ella y los tígueres que poblaban también desde temprano las escuelas públicas, verdaderas fieras que no respetaban a “siño nadie”, ni siquiera a su propia maestra.


Fue en la cocina que se cogió a su mamá. Ella estaba ya desmaritada.


La cocina había sido siempre una de sus fantasías y al ver sus pechos paraditos se llenó de asombro imaginando cómo las haitianas tenían las tetas tan duras y hermosas aún cuando pasaran de los treinta años.


Esta vez, como de costumbre, llevaba un vestido de tiritos al hombro. Era como si no hubiera tenido en la vida otra cosa que ponerse. O tal vez era la moda que más le gustaba. En la parte superior presentaba un discreto escote que apenas insinuaba las eminencias de los pechos. Recordaba que desde que la conoció nunca llevó brasier. Para qué si no era necesario. A los brasieres, nuestras mujeres les llamaban “sostenes” y ella no tenía en lo absoluto nada que sostener.


Las cartas estaban tiradas sobre la mesa. El propósito era claro. Ella lo supo desde el principio, por eso se mostró tranquila, apacible, en postura de dar como si se tratara de una muchacha púber.


Metió su mano derecha con cierta premura pero sin violencia entre sus pechos y sacó el seno izquierdo, atractivo a pesar de una cicatriz nítida que presentaba partiendo desde el mismo pezón hacia sus otras extensiones como un rayo de bicicleta. No conforme con lo que había hecho expuso a sus miradas el otro seno, libre de toda mácula, comprobando que eran tal y como el vestido los mostraba, elásticos, amenazantes, como dos asombros puntiagudos, como si se tratara en realidad de una adolescente de diecisiete.


Estaba poseído con lo que le llegaba a su alma y empezó a acariciarlos con la avidez propia de un hombre agazapado en un tiempo en el que no se toca un cuerpo de mujer. Los besaba siempre buscando en esa acción lo que desde niño había buscado en los pechos de su madre. Qué podía sentir al abandonarse como náufrago en los pechos de aquella mujer sino esa sensación de calma frente a la angustia en que la existencia metía a todo ser por el sólo hecho de venir a la vida.

Por los pechos comenzaba el placer de la vida, la explosión de los cuerpos.


No conforme con lo que ya poseía y excitado por la sensualidad que de ellos emanaba dejó resbalar su mano derecha por la comba del vientre de aquella dulce compañera con un fin único y preconcebido, llegar al origen. Y llegó, e hizo trepar su mano sobre la mata de pelos que encontró en el camino de su dicha, alborotado de emoción con el Monte de Venus de la diosa que entretenía sus dedos.


Frotaba los genitales tratando de excitarla y excitarse él aún más. Ocurrió algo insólito. Como si estuviera en una clase de Anatomía tomó con ambas manos cada una de las ninfas separándolas. Su dueña se contorneaba hacia atrás formando un arco con el sexo proyectado hacia el amante. Chupó la vulva una y otra vez. Fue en ese instante que ocurrió lo extraño. En la mente del poseso se mezclaron cosas acaecidas en su vida pasada con otras del presente que vivía. Con precisión localizó el meato urinario y haciendo caso omiso del introito vaginal, incrédulo él mismo de lo que acontecía, introdujo toda su virilidad en él. La haitiana seguía sus contorsiones con más y numerosas demostraciones de placer. Pensaba que debía ser incómoda para ella esa posición en la cual tenía la fuerza de gravedad en su contra. Además podía sufrir en cualquier momento una inesperada contractura que lesionara su columna vertebral. Quiso evitar esa posibilidad colocándola más cómoda en el piso de la cocina. En su nueva postura, la poseyó de nuevo.

Sólo le preocupaba una cosa. Su hermano y su prima rondaban el patio de la casa y no quería que vieran lo que hacía para librar de la vergüenza a quien se había entregado con tanta bondad y naturalidad a satisfacerlo y al mismo tiempo librarse de su propia vergüenza manteniendo el recato que lo caracterizaba. Aquello era un acto entre la haitiana y él y nadie más tenía que participar ni siquiera con la mirada. Además tenía un respeto muy grande por su prima que era una doncella virgen y le daba horror la posibilidad de que lo vieran cogiéndose a una mujer como el animal que en realidad era y que desde su nacimiento llevaba dentro de sí.


Relajados y satisfechos estaban los dos cuando él le propuso que fueran a ducharse. Tenía todo el vientre sucio de su propio semen y el vello púbico pegajoso por aquel almidón caliente y natural que había eyaculado.


Cerraba los ojos mientras le caían las abundantes gotas que le devolvían su fragancia natural y quitaba de su cuerpo aquellos olores propios de las bestias en celo. Se preguntaba bajo el agua que gozaba como un niño si todo aquello había sido sueño o realidad. Qué era la existencia en última instancia sino dos vidas que transcurrían entre la realidad y el sueño.


(San Juan de la Maguana, Agosto, 1993)