Sunday, November 20, 2011

PATER NOSTER J. P. D.



Sobieski De León


Padre nuestro

Que estas en el cielo del olvido

Venga a nosotros

Tu reino de rabia desatada

Contra imperios perversos como España

Inglaterra y Francia

Y los malditos

Estados unidos de Norteamérica

Soñamos aún crear

Nuestra República de paz

Y ser,

Dueños de nuestra riqueza y destino

Sea la hermandad entre nosotros

A las buenas o a las malas

Danos nuestro pan de cada día

Y nuevas armas

Para defendernos de nuestros enemigos

Y déjanos caer en la tentación

De una lucha a muerte

Contra los viejos piratas de los mares

Que depredan nuestras patrias

Desde sus porta-aviones

Líbranos de yankee invasor

Y sus ancestros, tan despreciables

Como ellos

Y aunque no puedas librarnos

De sus guerras preventivas televisadas

Ayúdanos a construir nuestra heredad

Tanto ahora como en los días de tu gloria

Que se hunda la isla si es preciso

Hasta alcanzar nuestra victoria

Amén

Saturday, February 13, 2010

LIBORIO MATEO: ICONO DE IDENTIDAD SANJUANERA, REGIONAL Y NACIONAL



Sobieski De León

Ponencia en el Seminario: “Trascendencia de la Cultura

Popular, el Folclor y la Identidad de San Juan de la Maguana

Sábado 14 de Febrero, 2009, Ayuntamiento Municipal

Liborio Mateo como Cristo tiene dos etapas en su vida, una oculta y otra pública. Cristo sale a predicar a la luz pública la buena nueva de Dios, su Padre Celestial, a la edad de 33 años. Liborio hace lo mismo a los 32 años.

Un “ángel a caballo” –es lo que conoce como medio de locomoción en su entorno-, lo ha llevado al cielo a hablar con Dios quien le ordena regresar a la tierra a predicar y curar enfermos. El ministerio de Cristo es también

predicar y curar enfermos. Liborio sabe que no le creerán y hace su primera advertencia: “No estoy loco, vengo de muy lejos”. ¿No fue el profeta

Elías al cielo en un “carro de fuego”?¿Y Moisés, no habló con el mismo

Dios que se le presentó en forma de “zarza ardiente”? Juan del Bautista

¿no preparó la venida del hijo de Dios, del salvador del mundo, el Mesías

tan esperado por el esclavizado pueblo de Israel bajo el Imperio Romano?

¿No había visto “el futuro” en sus apartamientos de los demás, cuando se

retiraba al desierto a meditar, a comer miel y langostas como un enajenado

para luego descender con las “buenas nuevas” para la doliente humanidad?

Ese mismo Juan El Bautista según la tradición apareció en la llamada Fuente de San Juan en plena cordillera central. ¿No sería también precediendo la venida de Liborio Mateo quien nacería en el mismo lugar? Parecería ser éste el anuncio de un nuevo “enviado” que lucharía a favor de su pueblo. La Fuente de San Juan se iría a convertir con el tiempo en la “Fuente de Liborio”, en lo que hoy es “La Aguita de Liborio”. Agua pura, fresca, agua bendita para la sed de los sedientos de pan y justicia emanada de las mismas entrañas de la madre cordillera.

Liborio Mateo es el nuevo Profeta de la Maguana. Primero, tierra de Caonabo,

luego de Enriquillo, más tarde de Lemba y finalmente de Caamaño. Liborio es el “enviado de Dios”, su interlocutor directo que viene a poner fin a la desesperanza de los hombres, a la miseria y esclavitud a que ha venido a someter-el ese otro imperio del mal. El imperialismo de los norteamericanos ha venido a quitarle sus tierras a los campesinos como el imperio romano se hubo apoderado de las tierras de Judea. Los americanos se han tomado las mejores tierras del país de Liborio para sembrar caña de azúcar y han desplazado de las mismas a sus legítimos dueños, los campesinos. Liborio Mateo acepta su cruz.

A los 33 años Cristo enviado por su Padre empieza a curar enfermos. Cura

leprosos, epilépticos, llagosos, mujeres con flujos vaginales. Levanta muertos de sus sepulcros. Lázaro es el ejemplo más preciado y espectacular de

sus milagros, el asombro de los vivos. Anuncia el “Nuevo Reino de Dios”

en oposición a “El Reino de este Mundo”, marcadamente injusto con los

hombres. Liborio predica el “Nuevo Milenio” que no es otra cosa que el

mismo reino de Dios; el reino de la ansiada felicidad terrenal de los humanos maltratados por el poder terrenal de los hombres. El hombre maltratado por el hombre. El hombre lobo del hombre.

Con su ministerio Liborio Mateo ofende dos poderes de la tierra: El Poder

que se apropia de los bienes de producción de la humanidad cuyo beneficio

va a parar a una élite de zánganos, y el Poder usurpador de los bienes espirituales de la humanidad que usufructúa otra élite de zánganos. La lucha queda planteada. Por un lado Liborio Mateo y sus campesinos pobres. Por

el otro, los poderes unificados del Estado y de la Iglesia contra Liborio Mateo y sus campesinos. El choque es inminente. Dialéctico.

Don Carlos Peguero(1) vio cuando llegaron las tropas invasoras norteamericanas a San Juan de la Maguana comandadas por el Coronel Gregon Williams, americano, a quien se le agregaría de inmediato el teniente Juan Luna, dominicano. Observó la gendarmería a caballo por el antiguo camino que conducía de Santo Domingo a San Juan y que vendría a ser con el tiempo la Avenida Independencia. Los vio venir en son de guerra, de persecutores oficiales del Gobierno de Intervención Militar Norteamericano adueñado de la República en contra de Liborio Mateo, dominicano.

Para los norteamericanos Liborio Mateo era un bandido, un delincuente, un gavillero. Para la Iglesia, un infiel, un íncubo, un engendro del diablo, un brujo de ritos satánicos, un sacrílego y pagano. Se le acusa de atribuirse resucitar muertos, de tener poderes de sanación y curar enfermos, lo mismo que hacía Cristo. Liborio Mateo era pues un anticristo, un antiprofeta, un “curador charlatán y mentiroso” (2)

Descargan sobre él culpas sociales. Los campesinos no desarrollaban sus

labores agrícolas atentando contra la producción por culpa de las prédicas de

Liborio Mateo y las mujeres estaban expuestas al perjuicio de su lujuria y

concupiscencia. La enseñanza del “amor libre” lo dominaba y dominaba a

los suyos; la fuerza del instinto no tenía control en aquellos seres incivilizados peores que las bestias(3)

Estas ideas permearon la conciencia generacional sanjuanera, no sólo de los

hombres y mujeres sencillos sino de intelectuales, educadores y hombres de

letras, intelectuales que irían a ocupar los puestos de importancia de la administración pública.

Propalaron que Liborio y el liborismo era cosa de paganismo. Para un aboga-do nativo de San Juan de la Maguana que llegó a ocupar el máximo escalafón de la Justicia este pueblo no quería a Liborio Mateo (4). Para este jurista el Movimiento de Liborio Mateo no era otra cosa que “un grupo de gavilleros, asaltantes y violadores que estaban con él”. Basaba sus argumentos en “con-versaciones que había sostenido con integrantes de la Familia Marranzini”.

De acuerdo a su criterio “los asesinos de Mon Cáceres se escondieron donde Liborio” que era “un lugar de hombres armados donde se practicaba el amor libre y las mujeres de Liborio se las prestaban a Carmito Ramírez, a los Ramírez, y a los amigos distinguidos de los Ramírez(5).

En cambio Cristiana Ramírez hija de Juan de Dios (“Juanico”) Ramírez, el

hombre que desde su cargo de Jefe Comunal, máxima autoridad del pueblo

de la época, había hecho preso dos veces a Liborio Mateo sin habérsele pro-

bado algo en su contra, la opinión que tenía del Profeta de la Maguana era

muy diferente. Para esta distinguida señora de la Familia Ramírez, “Liborio

era una persona inteligente, un “vivo” (despierto, hábil, astuto) que no sabía

nada (analfabeto) pero con un poder extraordinario para ganarse la simpatía de los demás”(6)

Esta descripción de Liborio Mateo lo dice todo de él, echando por tierra muchos de los argumentos de sus detractores, sobre todo de los que vivían en

la ciudad lejos de su mundo campesino Es importante a la hora de juzgar a

un personaje histórico como Liborio Mateo acudir a todas las fuentes objetivas posibles para desligar la leyenda de la realidad, situación en la que han caído tanto sus defensores como sus detractores.

Su biógrafo histórico y detractor por excelencia quien lo da a conocer de

forma más evidente a su generación y a las subsiguientes lanzándolo sin proponérselo a la fama, fue el escritor sanjuanero E.O. Garrido Puello alias “Badín”, maestro, periodista, empresario, comerciante, perteneciente a una de las familias “de más alta alcurnia y rancio abolengo” que se ha vanagloriado

siempre de sus ancestros como el Coronel Eusebio Puello. Este coronel a diferencia de Liborio Mateo en lugar de defender su patria y sus gentes como

lo hizo el Profeta de la Maguana sirvió a los invasores extranjeros imperiales y anexionistas españoles que vinieron en 1861 a lo mismo que los norteamericanos en 1916. Este mismo Coronel Puello era el jefe militar de San Juan a las órdenes de Pedro Santana, cuando uno de nuestros Padres de la Patria , Fran-cisco Sánchez del Rosario fue herido y hecho prisionero luchando contra la anexión de la República

De modo que Sánchez fue prisionero en San Juan de la Maguana del General Eusebio Puello, juzgado por un tribunal militar y fusilado con sus compañeros de lucha, sin éste mover ni siquiera un dedo para salvar a Sánchez. Es que no estaba con la causa de los trinitarios fundadores de la República. Al mismo tiempo este coronel aliado del invasor extranjero, volvió sus armas contra sus propios hermanos peleando al lado de los españoles del General La Gándara, siendo vencido por el General José Maria Cabral en La Canela.

Liborio Mateo nunca estuvo con ningún Gobierno desde que decidió realizar su ministerio público a favor de sus hermanos campesinos en 1908. Hay pruebas de que siempre estuvo al lado de su pueblo hasta su muerte. Los liboristas nunca apoyaron a Trujillo, incluso Trujillo asesinaba a los líderes en quienes reencarnaba Liborio. En cambio la familia del detractor gratuito de Liborio Mateo fue sostenedora de la dictadura de Trujillo. Víctor Garrido Puello fue uno de los intelectuales más sobresalientes de ese régimen que sumió en el terror, el vandalismo, la tortura, la barbarie y la muerte a nuestro pueblo por 31 años. Liborio Mateo no fue santo de la devoción de los Garrido Puello.

E.O.Garrido Puello es el primero que ensambla el arquetipo de la personalidad compleja de Liborio Mateo. San Juan de la Maguana terminó creyendo lo que propaló a sus anchas. En círculos intelectuales de San Juan se tiene a Badín Puello como un defensor de la soberanía nacional en contra de la intervención norteamericana de 1916. Sostienen que su periódico El Cable fue la tribuna que sirvió para expresar ese sentimiento patriótico anti-yankee. También Liborio Mateo se opuso a los invasores norteamericanos pero por diferentes motivos y con medios diferentes. No sabía leer ni escribir en periódicos, pero era “…una persona inteligente, un “vivo” que no sabía nada pero con un poder extraordinario para ganarse la simpatía de los demás…”

El mismo E.O. Garrido Puello dice en su periódico El Cable algo que más que denigrar a Liborio Mateo lo engrandece. Refiriéndose a sus “acciones” lo culpa de “vincularse a los criminales de la época y a los guerrilleros que no estaban acorde con la política norteamericana”. No es más que una pincelada clara de un Liborio Mateo antinorteamericano, anti-imperialista. Su lucha entonces

era contra el imperio que había enviado sus soldados a quitarle su tierra a los campesinos dominicanos.

Paralelo a los actos de curación con sus manos, su palo de piñón y su consigna “entre el bien y salga el mal”, Liborio Mateo participa en la guerra. Es una guerra de intereses de todos contra todos. Para la época el país está dividido en bandos armados por todas partes. Es el principio del siglo XX.

La inestabilidad política es lo que impera. El Gobierno de Ramón (Mon) Cáceres fue un despiadado persecutor del liborismo que había decidido acabar con el Movimiento. Detectaron su campamento, entraron en contacto con su “ejército” de campesinos y lo desbandaron; quemaron y arrastraron los ranchos que servían de cuarteles (7). No cabe duda entonces de que además de

su ministerio religioso popular o a propósito de él, Liborio Mateo desarrolla acciones como mecanismo de defensa que se pueden catalogar propiamente como guerrilleras y que la creación de un “ejército liborista” que algunos---calculan en mil hombres y otros en dos mil, fuera su mecanismo de presión para las reivindicaciones por las que lucha entre las cuales la paz era primordial.

Si se recuerda que Liborio Mateo se presentó sorpresivamente en una ocasión

en San Juan de la Maguana en 1912 con un contingente de 80 hombres desde

La Maguana, y que previo a eso había tenido una reunión política con su antiguo patrón y amigo el General Wenceslao Ramírez Roa, sería una prueba de que la intensión de Liborio Mateo era negociar con el Gobierno. Su posición era la de “contribuir al definitivo establecimiento de la paz (8).

Don Manuel Figuereo afirma que Liborio Mateo llegó a un acuerdo con los

opositores al Gobierno y que la reunión tuvo lugar efectivamente en la finca de Mijo del General Wenceslao Ramírez Roa.

La lucha de Liborio Mateo se transforma entonces en antiimperialista porque los imperialistas norteamericanos lo combaten a él, y él, combate a los imperialistas norteamericanos.

El 27 de junio de 1922 las tropas yankees localizan a Liborio Mateo y sus ---campesinos en La Hoya del Infierno en plena cordillera central y libra el último de sus dieciséis combates cayendo inmolado junto a dos de sus hijos.

En 1938, en El Cercado surge el espíritu de Liborio Mateo. La Iglesia pide a

Trujillo que lo haga desaparecer. Como Mckhandal el esclavo afro-haitiano

se metamorfosea y se esconde. En 1962, surge de nuevo en Palma Sola y otra vez la Iglesia pide al gobierno de turno que termine eso o ellos lo harán con sus propias manos. Emiten un documento público y lo firman. La respuesta del gobierno es la masacre.

Pero dicen que Liborio Mateo no muere. Que cada vez se transforma. Que las balas que lo asesinaron se convierten en copos de algodón, en poemas, en salves, canciones, novelas, calles, en santuarios, en la lucha que camina con los hombres de este pueblo. Hay quienes afirman que una vez se transformó en un hombre llamado Francisco Alberto Caamaño Deñó en plena cordillera central, luchando con los mismos que lo persiguieron a él. Al Maestro. Al Profeta de la Maguana.

Referencias y Bibliografías:

(1) Carlos Peguero, munícipe de San Juan de la Maguana (testimonio)

(2) E.O. Garrido Puello, en: Olivorio Mateo, Ensayo

(3) Salvinia Caminero (testimonio); Charla negada por el Colegio Evangélico Lucille Rupp, sobre Liborio Mateo

(4) Dr. Héctor Matos Dotel, ex – Procurador de la Suprema Corte de Apelación de San Juan de la Maguana

(5) Idem

(6) Leopoldo Figuereo Agramante, en: Huellas Imborrables, primera edición, página 42

(7) Periódico Nuevo Diario, 1981

(8) Jan Lundius & Mat Lundhalt, en: Estudios Sociales, revista salesiana,1989

Sunday, January 31, 2010

HISTORIA DEL HOSPITAL REGIONAL DR. ALEJANDRO CABRAL DE LEON




Dr. Sobieski De León Lazala y Cols.(•)

El hospital se localiza en San Juan de la Maguana, capital municipal de la provincia de San Juan, la cual se encuentra en el suroeste de la República Dominicana. Esta ciudad, una de las principales del país, cuenta con recursos hidrológicos abundantes que le permite irrigar sus variados cultivos para abastecer el consumo humano. Uno de los principales servicios públicos es el de salud, brindado tanto a la población urbana como rural.
El germen hospitalario de la ciudad nació en la sección La Culata bajo la inspiración del primer médico titulado de San Juan de la Maguana, el doctor Alejandro Cabral De León, hijo de General José María Cabral y Luna, héroe indiscutido de la Batalla de Santomé y la señora Altagracia De León (“Comay”). En 1923 fundó en aquel lugar una clínica para cirugías que bautizó con el nombre de “Clínica Santa Teresita”, primer centro médico conocido de la provincia. Al mismo tiempo crea una farmacia, pionera en su género (1). Dos años más tarde en 1925 la traslada para la ciudad, estableciéndola en la Calle Colón a esquina Calle Santomé en una casa de madera y zinc propiedad de Miguel Paniagua. Decide cambiarle el nombre por el de “Sala de Socorro” con mira a ofrecer cuidados de salud a toda la población. Fue propietario y primer director de aquel modesto centro. La década de los años veinte le pertenece por completo a la “Sala de Socorro”. Años después, en la década de los años treinta, el doctor Pipí Betances crea una segunda clínica en la ciudad con el nombre de “Clínica Santomé” puesto que la primera no respondía a la demanda de servicios. Ambas clínicas se ocupan de la salud de los habitantes de la ciudad en la primera mitad del siglo XX. A principio de la década de los años cincuenta el doctor Pipí Betances decide irse a residir a Santo Domingo y ofrece su clínica en venta al Estado Dominicano el cual la adquiere. La “Sala de Socorro” del doctor Alejandro Cabral se funde con la “Clínica Santomé” en
una sola bajo el nombre de “Hospital Santomé”, ubicado en la calle Mella No.33.
En 1953 el Gobierno Dominicano decide realizar la construcción de un moderno






hospital iniciándose los trabajos a mediado de ese mismo año siendo terminado e inaugurado en 1955, año del centenario de la Batalla de Santomé. El viejo Hospital Santomé de la Calle Mella No.33 es trasladado al moderno Hospital Santomé de la Calle Federico Velásquez a esquina Calle Gastón F. Deligne (hoy Calle Pedro J. Heyaime).
En 1967 por iniciativa del Club Rotario San Juan, se le cambia el nombre a “Hospital Doctor Alejandro Cabral” en honor al pionero de la medicina, cirugía y farmacia de San Juan, quien trajo además desde cuba a esta institución los equipos necesarios para crear el primer laboratorio de la provincia.

El área de influencia de este hospital abarca las provincias de Azua, San Juan y Comendador, incluyendo atenciones a pacientes provenientes del vecino país de Haití.
En 1994 fue declarado “Amigo de la Niñez y de las Madres” por programarse a brindar atención integral a la mujer en sus etapas de embarazo, parto y puerperio, promocionando la lactancia materna y teniendo en cuenta una mejor calidad de vida de los recién nacidos y lactantes.

Este hospital esta construido en concreto armado teniendo tres niveles y un área anexa
que funciona como policlínico para consultorios médicos, odontológicos y oficinas ad-ministrativas.

El primer nivel está destinado para área de información, farmacia, área de emergencia, sonografía, sala de curaciones, pie diabético, control prenatal, patología de cervix, sala de observación, consultas de ortopedia, sala de ortopedia, almacén de medicamentos,
vacunas, cafetería, rayos x, centro de rehidratación oral, área de pediatría, unidad de adolescentes, vestidor y comedor de enfermeras, aislamiento, lavandería y cocina.
El segundo nivel fue programado para pabellones y salas de internamiento de pacientes. En el pabellón izquierdo están las áreas para pacientes masculinos nombradas desde H-1






hasta H-5 y el pabellón derecho contiene las áreas donde se ingresan pacientes femeninas y van de M-1 a M-5. En el centro de ambos pabellones se encuentra habitaciones espaciosas para ocho camas cómodamente repartidas designadas unas para varones y otras para hembras. Tanto las salas como los pabellones están reservadas para pacientes con enfermedades quirúrgicas de cirugía general y ortopedia, de medicina interna, pacientes de ginecología y obstetricia. Hay una sala reservada para pacientes psiquiátricos. Se cuenta con cuatro “privados”, dos para los médicos y dos para las enfermeras y/o sus familiares, en caso de enfermedad e internamiento.

En esta segunda planta o nivel está ubicada la sala de partos, los quirófanos para cirugías generales, ortopédicas, urológicas, ginecológicas, obstétricas (seis en total), además dos estaciones de enfermería, una oficina de superintendencia de enfermería, área de suplidos, de electrocardiografía, endoscopía, rectoscopía, una unidad de recién nacidos, área de cuidados intensivos, ocho habitaciones para especialistas y médicos generales de servicio en el hospital (dormitorios) y un comedor para los mismos.

El tercer nivel no ocupa toda la extensión de la superficie sino que se reduce a áreas parciales de construcción. Aquí se encuentra una antigua biblioteca, un salón de actos para las entregas de guardia y una oficina y un aula reservadas para aspecto docente.

Policlínico

El policlínico consta de dos niveles. En el primer nivel se encuentra el área de archivo y
ordenamiento de las diferentes consultas, una farmacia o botica pública con medicamen-tos populares, área de consulta externa de ginecología, gastroenterología, psiquiatría, psicología, cirugía general, medicina interna y cardiología. Por otra parte un área de cura externa e inyecciones para pacientes externos, una oficina de nutrición y un







laboratorio de malaria.
El segundo nivel contiene la consulta de pediatría, neumología, epidemiología, dermatología, el laboratorio clínico del hospital, la dirección, administración y oficina de trabajo social del hospital.
Entre los servicios que se ofrecen a los usuarios podemos mencionar los programas de atención materno-infantil que abarcan atención a la gestantes y al niño, inmunización, promoción de lactancia materna, planificación familiar, programa de nutrición, prevención y tratamiento ETS/SIDA, prevención y tratamiento de tuberculosis pulmonar y detección de patología de cervix.
Otros servicios incluyen medicina general, medicina interna, neumología, urología, cirugía general, gastroenterología, ginecología, obstetricia, psicología, psiquiatría, ortopedia, oftalmología, epidemiología y odontología.

Cuenta con el siguiente personal: Un director médico, un subdirector administrativo, un subdirector médico, 31 médicos de medicina general, 5 médicos de medicina interna, 6 cirujanos generales, 2 urólogos, 13 ginecólogos, 2 gastroenterólogos, 3 psicólogas, 1 psiquiatra, 4 pediatras, 5 odontólogos, 1 oftalmóloga, 2 dermatólogas, 3 sonografistas, 1 epidemiólogo, 4 neumólogos y 1 perinatóloga.
El personal de enfermería esta organizado de la siguiente manera: 1 superintendente o directora del departamento de enfermería, 1 supervisora clínica, 1 docente, 21
supervisoras de salas, 1 supervisora del área de consulta, 190 auxiliares de enfermería, 36 bachilleres técnicas de enfermería.
Otros recursos humanos son: 10 profesionales de laboratorio (bioanalistas), 2 licenciadas en farmacia, 15 auxiliares en farmacia y 3 técnicos en Rayos X, camilleros, personal de limpieza, electricistas, plomeros y otros empleados de mantenimiento, cocineras, lavanderas y planchadoras de ropas de uso en el hospital.

(•) Jesucita Herrera Moquete y Nelson Castillo Valdéz, colaboradores en este trabajo.

HISTORIA DEL HOSPITAL REGIONAL DR. ALEJANDRO CABRAL DE LEON

Dr. Sobieski De León Lazala y Cols.(•)

El hospital se localiza en San Juan de la Maguana, capital municipal de la provincia de San Juan, la cual se encuentra en el suroeste de la República Dominicana. Esta ciudad, una de las principales del país, cuenta con recursos hidrológicos abundantes que le permite irrigar sus variados cultivos para abastecer el consumo humano. Uno de los principales servicios públicos es el de salud, brindado tanto a la población urbana como rural.
El germen hospitalario de la ciudad nació en la sección La Culata bajo la inspiración del primer médico titulado de San Juan de la Maguana, el doctor Alejandro Cabral De León, hijo de General José María Cabral y Luna, héroe indiscutido de la Batalla de Santomé y la señora Altagracia De León (“Comay”). En 1923 fundó en aquel lugar una clínica para cirugías que bautizó con el nombre de “Clínica Santa Teresita”, primer centro médico conocido de la provincia. Al mismo tiempo crea una farmacia, pionera en su género (1). Dos años más tarde en 1925 la traslada para la ciudad, estableciéndola en la Calle Colón a esquina Calle Santomé en una casa de madera y zinc propiedad de Miguel Paniagua. Decide cambiarle el nombre por el de “Sala de Socorro” con mira a ofrecer cuidados de salud a toda la población. Fue propietario y primer director de aquel modesto centro. La década de los años veinte le pertenece por completo a la “Sala de Socorro”. Años después, en la década de los años treinta, el doctor Pipí Betances crea una segunda clínica en la ciudad con el nombre de “Clínica Santomé” puesto que la primera no respondía a la demanda de servicios. Ambas clínicas se ocupan de la salud de los habitantes de la ciudad en la primera mitad del siglo XX. A principio de la década de los años cincuenta el doctor Pipí Betances decide irse a residir a Santo Domingo y ofrece su clínica en venta al Estado Dominicano el cual la adquiere. La “Sala de Socorro” del doctor Alejandro Cabral se funde con la “Clínica Santomé” en
una sola bajo el nombre de “Hospital Santomé”, ubicado en la calle Mella No.33.
En 1953 el Gobierno Dominicano decide realizar la construcción de un moderno






hospital iniciándose los trabajos a mediado de ese mismo año siendo terminado e inaugurado en 1955, año del centenario de la Batalla de Santomé. El viejo Hospital Santomé de la Calle Mella No.33 es trasladado al moderno Hospital Santomé de la Calle Federico Velásquez a esquina Calle Gastón F. Deligne (hoy Calle Pedro J. Heyaime).
En 1967 por iniciativa del Club Rotario San Juan, se le cambia el nombre a “Hospital Doctor Alejandro Cabral” en honor al pionero de la medicina, cirugía y farmacia de San Juan, quien trajo además desde cuba a esta institución los equipos necesarios para crear el primer laboratorio de la provincia.

El área de influencia de este hospital abarca las provincias de Azua, San Juan y Comendador, incluyendo atenciones a pacientes provenientes del vecino país de Haití.
En 1994 fue declarado “Amigo de la Niñez y de las Madres” por programarse a brindar atención integral a la mujer en sus etapas de embarazo, parto y puerperio, promocionando la lactancia materna y teniendo en cuenta una mejor calidad de vida de los recién nacidos y lactantes.

Este hospital esta construido en concreto armado teniendo tres niveles y un área anexa
que funciona como policlínico para consultorios médicos, odontológicos y oficinas ad-ministrativas.

El primer nivel está destinado para área de información, farmacia, área de emergencia, sonografía, sala de curaciones, pie diabético, control prenatal, patología de cervix, sala de observación, consultas de ortopedia, sala de ortopedia, almacén de medicamentos,
vacunas, cafetería, rayos x, centro de rehidratación oral, área de pediatría, unidad de adolescentes, vestidor y comedor de enfermeras, aislamiento, lavandería y cocina.
El segundo nivel fue programado para pabellones y salas de internamiento de pacientes. En el pabellón izquierdo están las áreas para pacientes masculinos nombradas desde H-1






hasta H-5 y el pabellón derecho contiene las áreas donde se ingresan pacientes femeninas y van de M-1 a M-5. En el centro de ambos pabellones se encuentra habitaciones espaciosas para ocho camas cómodamente repartidas designadas unas para varones y otras para hembras. Tanto las salas como los pabellones están reservadas para pacientes con enfermedades quirúrgicas de cirugía general y ortopedia, de medicina interna, pacientes de ginecología y obstetricia. Hay una sala reservada para pacientes psiquiátricos. Se cuenta con cuatro “privados”, dos para los médicos y dos para las enfermeras y/o sus familiares, en caso de enfermedad e internamiento.

En esta segunda planta o nivel está ubicada la sala de partos, los quirófanos para cirugías generales, ortopédicas, urológicas, ginecológicas, obstétricas (seis en total), además dos estaciones de enfermería, una oficina de superintendencia de enfermería, área de suplidos, de electrocardiografía, endoscopía, rectoscopía, una unidad de recién nacidos, área de cuidados intensivos, ocho habitaciones para especialistas y médicos generales de servicio en el hospital (dormitorios) y un comedor para los mismos.

El tercer nivel no ocupa toda la extensión de la superficie sino que se reduce a áreas parciales de construcción. Aquí se encuentra una antigua biblioteca, un salón de actos para las entregas de guardia y una oficina y un aula reservadas para aspecto docente.

Policlínico

El policlínico consta de dos niveles. En el primer nivel se encuentra el área de archivo y
ordenamiento de las diferentes consultas, una farmacia o botica pública con medicamen-tos populares, área de consulta externa de ginecología, gastroenterología, psiquiatría, psicología, cirugía general, medicina interna y cardiología. Por otra parte un área de cura externa e inyecciones para pacientes externos, una oficina de nutrición y un







laboratorio de malaria.
El segundo nivel contiene la consulta de pediatría, neumología, epidemiología, dermatología, el laboratorio clínico del hospital, la dirección, administración y oficina de trabajo social del hospital.
Entre los servicios que se ofrecen a los usuarios podemos mencionar los programas de atención materno-infantil que abarcan atención a la gestantes y al niño, inmunización, promoción de lactancia materna, planificación familiar, programa de nutrición, prevención y tratamiento ETS/SIDA, prevención y tratamiento de tuberculosis pulmonar y detección de patología de cervix.
Otros servicios incluyen medicina general, medicina interna, neumología, urología, cirugía general, gastroenterología, ginecología, obstetricia, psicología, psiquiatría, ortopedia, oftalmología, epidemiología y odontología.

Cuenta con el siguiente personal: Un director médico, un subdirector administrativo, un subdirector médico, 31 médicos de medicina general, 5 médicos de medicina interna, 6 cirujanos generales, 2 urólogos, 13 ginecólogos, 2 gastroenterólogos, 3 psicólogas, 1 psiquiatra, 4 pediatras, 5 odontólogos, 1 oftalmóloga, 2 dermatólogas, 3 sonografistas, 1 epidemiólogo, 4 neumólogos y 1 perinatóloga.
El personal de enfermería esta organizado de la siguiente manera: 1 superintendente o directora del departamento de enfermería, 1 supervisora clínica, 1 docente, 21
supervisoras de salas, 1 supervisora del área de consulta, 190 auxiliares de enfermería, 36 bachilleres técnicas de enfermería.
Otros recursos humanos son: 10 profesionales de laboratorio (bioanalistas), 2 licenciadas en farmacia, 15 auxiliares en farmacia y 3 técnicos en Rayos X, camilleros, personal de limpieza, electricistas, plomeros y otros empleados de mantenimiento, cocineras, lavanderas y planchadoras de ropas de uso en el hospital.

(•) Jesucita Herrera Moquete y Nelson Castillo Valdéz, colaboradores en este trabajo.

Justiniano Colón Puello

Autor: Dr. Sobieski De León Lazala

El doctor Justiniano Colón Puello, nació el 5 de septiembre de 1947,en la sección de Cuenda, San Juan de la Maguana. Fue el segundo de una familia de cinco hijos varones de los esposos Federico Colón y Felicia Puello, dos labradores de la tierra y productores del campo.
Creció en estrecha unión de sus hermanos de sangre, Juan, Samuel, José e Hilario, siempre apegado al núcleo familiar. Sus primeros tres años de estudios transcurren en Cuenda, su pueblito natal, ingresando el 7 de octubre de 1957, cuando contaba diez años, al quinto grado de la Escuela Primaria de Varones Francisco Sánchez del Rosario, del municipio de San Juan de la Maguana. El primer año y medio de esta nueva etapa, los pasa trasladándose diariamente desde Cuenda, hasta su nueva escuela, distante unos ocho kilómetros, hasta que sus padres deciden mudarse para la ciudad, en enero de 1959.
Realiza sus estudios secundarios de 1961 a 1964, en el Liceo Secundario Gustavo Dimaggio, posteriormente nombrado “Pedro Henríquez Ureña”, de San Juan de la Maguana. A raíz de la odiosa intervención militar norteamericana de nuestra patria, en 1965, es cerrada la Universidad Autónoma de Santo Domingo –UASD-, nuestra universidad estatal, lo que hace que bajo muchos sacrificios, sus padres lo enviaran a estudiar a España. Ingresa el 9 de septiembre de 1965, en la Universidad Literaria de Valencia” (así se nombraba dicha universidad).
El primero de octubre de ese mismo año, se inicia como estudiante de Medicina. Obtiene el título de Licenciado en Medicina, a principio de 1973.
En marzo del mismo año, pasa a la ciudad de Barcelona, donde empieza un post-grado en la especialidad de traumatología y cirugía ortopédica, en el Hospital Quinta de Salud Alianza, dependencia de la Universidad Autónoma de Barcelona, obteniendo el diploma de: Especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica, en 1976.
Se queda ejerciendo la profesión en dicho hospital durante diez años, de 1976 a 1985. Este último año consigue una “Plaza Ambulatoria de la Seguridad Social”, ejerciéndola durante diez meses, en dos ocasiones como ayudante, y en una, como jefe de servicio.
En 1986, regresa a su país, e inicia de inmediato una “pasantía honorífica” de ley, en el Hospital de Ortopedia y Traumatología Dr. Darío Contreras, de la ciudad de Santo Domingo. Se le designa como profesor de la especialidad, durante todo ese año de 1986.
En el mes de diciembre se convocan plazas para especialistas y gana la del Hospital Público Dr. Alejandro Cabral, de San Juan de la Maguana. Designado como”Médico Ayudante de Especialidad”, se le encarga dirigir el Departamento de Ortopedia y Traumatología, lo que asume desde enero de 1987, hasta entrado el año 2003, cuando se le concede una licencia por enfermedad.
Al amparo de toda apreciación humanista y tomando en cuenta el valor social aportado como individuo a su sociedad, el Dr. Justiniano Colón Puello, sale ganancioso. Ha sido, sin ninguna reserva un ciudadano ejemplar, que no sólo ha conquistado con sus propias fuerzas y las de los suyos un lugar meritorio en la vida pública de su pueblo, desde la sencillez del ambiente rural, hasta la compleja vida de las metrópolis españolas que ha conquistado con decisión y disciplina,sino que, y ese es su gran valor, que lo pone al servicio de sus congéneres, de la gente sencilla que lo rodea y que necesita de sus servicios. A todas estas gentes sencillas de su pueblo, pone toda su ciencia, su integridad y su moral, que siempre coexistieron con su espíritu romántico y soñador.
Adolescente aún, ingresa en una institución de servicio social como lo era esa sagrada casa creada por el inglés Baden Power, llamada “Boy-Scouts” (Esculturismo). El Dr. Justiniano Colón Puello, fue un ejemplar boy-scout de la Patrulla Las Gaviotas, bajo la dirección de ese inolvidable luchador de las mejores causas Adriano Santil.
Se levantó en el amor a la naturaleza, siendo incapaz de quebrar la más mínima rama de un árbol, en contraste a los tiranos, quienes quebraban con su insensibilidad los huesos de los pueblos. Aprendió en el escultismo, o lo consolidó más aún porque ya lo tenía aprendido desde su mismo origen, el amor por los árboles, los animales, las aves, el río, la siembra, la naturaleza toda.
Allí aprendió a expresar su amor por los seres humanos y la naturaleza,ya asistiendo a sus reuniones, ya yendo de excursión a las montañas, ya haciendo de tráfico y dirigiendo el tránsito vehicular en la ciudad, ya imponiendo el orden con su bordón en los actos públicos sociales, culturales, deportivos, religiosos. O, educando a la juventud de su tiempo en servir a los demás, proteger el medio ambiente, amar la fauna y la flora, en el respeto a las pasadas generaciones y envejecientes, en fin, en todo lo que constituía un tesoro de civismo y humanismo.
Tal fue el núcleo de educación social que completó la educación familiar hacia el trabajo y la ética, heredando al mismo tiempo el culto a la amistad, de la cual fue siempre un abanderado.
Formó parte de una pléyade de sanjuaneros útiles que se propuso prepararse en el extranjero y regresar a su patria a servirle a los demás, cuando las botas yankees ofendieron y masacraron nuestro pueblo impidiendo estudiar en nuestra propia tierra, educarnos, trabajar y desarrollarnos en libertad como nos lo enseñara nuestro padre de la patria Juan Pablo Duarte. Esos forjadores de patria en el extranjero fueron además del Dr.Justiniano Colón Puello, los también médicos Emmanuel Reyes Abréu, Samuel Reyes Ledesma, Eusebio Garrido Castillo, Gustavo Otto Garrido Acosta, Fernando Ibert Acosta, José Antonio Morillo Heyaime, Livio Héctor Peña Guillermo, y Fulvio Cervantes Sánchez, único del grupo que no abrazaba las ciencias médicas sino rillante estudiante de ingeniería y arquitectura.
Cuando le llega el momento de romper con el egoísmo de la individualidad humana, forma su propia familia. Ocurre esto en España, y junto a la española María del Pilar Segade, procrea a Cristian Ildefonso (economista), Pilar (fisiatra) y Diana (estudiante de Medicina), todos, productos de su matrimonio del 3 de enero de 1970.
Dos españoles con autoridad para enjuiciar, reconocieron las dotes personales y humanas del Dr. Justiniano Colón Puello. Nos referimos a su jefe inmediato en la especialidad y jefe del Hospital Quinta de Salud de Traumatología y Cirugía Ortopédica, de la ciudad de Barcelona, Profesor Doctor Docente Alfonso Rocosa Perés, Ayudante de la UniverSidad Central de Barcelona. Por otra parte, el también Profesor Doctor Docente Antonio Biulach, jefe de la cátedra de Cirugía General, de la misma institución académica.
Un campesino, tomado de la mano de una joven mujer, vienen de muy lejos. Pregunta dónde se encuentra el Dr. Justiniano Colón Puello. “En esa habitación”, le dicen. Entran silenciosa y solemnemente como si estuvieran frente a un altar sagrado. Y lo es. Están ante el altar sagrado del cuerpo enfermo del Dr. Justiniano Colón Puello. El rostro de ambos campesinos lo expresan todo. El hombre habla. Dice: “Supimos que estaba enfermo y vinimos a verle”. La otra, es su hija. No dicen más. Es un reconocimiento cargado de más emotividad que la de esta noche en la que intentamos rendir merecidamente un pequeño homenaje al Dr. Colón, ortopeda y traumatólogo sanjuanero que ha servido a su pueblo con desinterés y entrega total.
Cuando esa joven que está frente a él tenía 14 años, le operó unas deformidades en las extremidades inferiores que le impedían caminar normalmente. El doctor Colón, la puso a caminar. Ella y su padre, nunca tuvieron con qué pagarle y ahora, en esta hora aciaga por la que todos habremos de pasar, le reiteran su agradecimiento con su presencia humilde.
El 18 de agosto del 2005, con la prisa de la vergüenza que no podía contener las paredes del Colegio Médico Dominicano- filial San Juan, que él mismo ideara y cuyo plano fuera producto de sus ideas aprendidas en España, y a tan sólo 49 días de su muerte, se le concede un reconocimiento por su “labor profesional y entrega a sus pacientes”.
Muchos no saben o no comprenden cuál es la razón de su existencia. La del Dr. Justiniano Colón Puello fue la de darse; dar su ciencia y su persona a los demás a cambio de nada.

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Categorías: Biografía | Dr. Sobieski De León Lazala